La creatividad es crucial para el éxito de las empresas. Pero con frecuencia, aún las empresas más innovadoras se convierten en una “gran bola de pelos” – una masa enredada e impenetrable de reglas, tradiciones y sistemas – todos basados en lo que funcionó en el pasado, y que inevitablemente lleva hacia la mediocridad. McKenzie trabajó durante 30 años en Hallmark (fabricante de tarjetas de felicitaciones), muchos de los cuales dedicó a inspirar a sus colegas a deshacerse de la normalidad corporativa, y elevarse hacia un modo en el que pudieran soñar, atreverse y actuar más allá de los confines de la mente administrativa. En el libro, comparte (en forma graciosa e ilustrada a todo color) la historia de su evolución profesional, junto con lecciones sobre cómo despertar y cultivar el genio creativo.