“Me intrigaba saber por qué estos meseros decanos de la Ciudad de México, con décadas de experiencia, habían dedicado gran parte de su vida al servicio al cliente; qué les motivaba a no retirarse y a seguir sirviendo mesas, tomando órdenes, cargando charolas, cumpliendo caprichos… Las respuestas me sorprendieron. Todos gozan sirviendo. Es su vocación y en este libro nos dicen las razones de ello”.
Para Carlos Mota, el servicio en México es “expedito, sensible”, y “suele cumplir hasta los caprichos del cliente más demandante”; sin embargo, no podría afirmarse que está “libre de errores”. De ahí que, en palabras del periodista mexicano, el reto más importante para cualquier organización restaurantera y hotelera es sistematizar. El libro revela metodologías íntimas que han desarrollado los meseros entrevistados. En opinión de Mota, se trata de métodos útiles para cualquier industria, no solo la restaurantera o la del turismo.
A lo largo de 475 páginas, los personajes entrevistados narran cómo iniciaron en el mundo del servicio, sus anécdotas más entrañables con los clientes y también las menos afortunadas; además de una probadita del cúmulo de conocimientos adquiridos durante toda una vida dedicada a esta profesión, por lo que la obra se antoja además como una especie de libro educativo para las futuras generaciones.